El jefe intenta joderme
Hoy escribo de mala leche, ¡haciendo honor al título de mi blog!
Y es que mi jefe está intentando tocarme los ovarios… y aunque de momento no lo está consiguiendo ya empieza a picarme u¬¬
El caso es que estoy hasta los mismísimos de que me haga de policía, controlando cuando entro y cuando salgo, que vale que seas mi jefe, pero tengo un horario y lo cumplo (no como el perro de tu hijo, que es mi compañero, que viene y va cuando le da…) así que si quieres que coja la llave del centro médico para abrir por las mañanas en vez de llevarla ya encima como hasta ahora, no me digas que es por si necesitas entrar antes que yo, porque tú en rehabilitación no pintas nada. De igual modo que me has hecho devolverla a las 14:00h, cuando plego, para comprobar que no salgo antes…
De modo que si me tienes que decir algo me lo digas, sin más, que de tonta no tengo ni un pelo, y además, disimulas muy mal…
Y tampoco me vengas con bromitas, porque no somos colegas, ni me caes bien (de hecho, eres detestable, no se ni como tu mujer te aguanta…) así que, como has hecho hoy, si voy a notificar el número de pacientes a la recepcionista del centro y resulta que sólo han venido 7 pacientes (menuda mañana de aburrimiento…) no me saltes con que: “uy, pues otra al paro, porque con tan pocos pacientes…” porque si yo me largo del centro, los pacientes se largan conmigo (y aunque lo parezca no son aires de grandeza, es que los pacientes quieren que les trate yo, me lo dicen así tal cual, porque lo que es mi compañero… en fin…).
Así que sí, he estado a puntito de soltarte una gorda este mediodía, pero como soy muy civilizada y ante todo, simpática y encantadora, lo que he hecho ha sido echarme unas risas con tu mujer diciendo que es que con el frío que hace, quién iba a venir… e ignorarte.
Porque claro, esto ha pasado hoy, lunes, pero es que el viernes ya me diste por culo también a las 8:00h de la mañana: por un día que llego tarde (¡Jajaja! En verdad es mentira, porque nunca llego a las 8 en punto, pero oye, que os den, que mi compañero nunca llega antes de las 9.) y que una paciente me tiene que esperar a que abra (porque ella no sabía que los pacientes no vienen hasta las 8:15h y claro, se tubo que esperar, cosa que pasa cuando los pacientes vienen a la hora que les peta, que esa es otra) pues te encuentro que aún estás saliendo de tu Mini Cooper y ya te estás quejando de que no puede ser que los pacientes estén esperando en la puerta… Pues oye, que no vengan cuando les de la gana y no me hubiese tenido que esperar en la puerta, porque no era su hora de venir, ¿mentiendes? .
Y mucho menos me vengas luego, a media mañana, a que te cuente lo que había pasado porque no se cuantas veces te he dicho ya que:
1º - Yo entro a las 8:00h pero los pacientes no vienen hasta y cuarto porque así a mi me da tiempo de cambiarme y preparar las cosas antes de que lleguen (y también si llego 5 minutos tarde, no me tienen que esperar).
2º - Si los pacientes vienen a la hora que les da la gana, y no me avisan, yo no se activar mis poderes telepáticos para decirles que hasta las 8:15h no pueden venir, porque no estará abierto. Y tampoco que si vienen a media mañana y hay faena, pues por no venir a su hora (que para eso se les da) se tendrán que esperar a que haya un hueco (que lo mismo son 5 minutos, que media hora…).
De modo qué: NO ME TOQUES MÁS LAS PELOTAS.
Gracias ^^


3 comentarios:
Ataca amor ataca!!! Al cuello!! jajajajaja!!
Que santa paciencia hay que tener con los jefotes de medio pelo...
Me acabo de dar cuenta de que JAMÁS DE LOS JAMASES querré tenerte como enemiga xD.
Jajajajajajaja!! Haces bien Rafalet, que aquí sólo lo lees, que si me ves, te mueres xD
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